Mantenimiento de las maquinarias en una empresa, su exposición y consecuencias de las mismas

A medida que ha transcurrido el tiempo, tanto las máquinas, como los equipos de trabajo que son parte de los suministros industriales y las instalaciones llegan a perder su capacidad de funcionamiento idóneo, bien sea por el desgaste o envejecimiento, o también a consecuencia de otros factores como pueden ser fallos en el diseño, fabricación, instalación, e incluso debido al uso o manipulación inapropiada y un mantenimiento poco adecuado.

Con respecto a este último punto referente al mantenimiento, es donde pueden presentarse futuros problemas tanto productivos, como de seguridad e higiene dentro del área de trabajo.

En consecuencia, no hay nada que nos deba a llevar a identificar el mantenimiento con un departamento que se encuentra dentro de una empresa, o que se trata de una actividad que se deba contratar, como ocurre de manera frecuente, identificándose con una profesión.

Hay que trascender hacia la visión del mantenimiento como una función que atañe a todos los lugares que involucran el trabajo, y con ello, a todos los sectores de actividad y a cualquier nivel. 

Es así, como las empresas se encargan de adoptar distintas políticas de mantenimiento de acuerdo a:

  • La estrategia que desean seguir (mantenimiento preventivo o correctivo);
  • Los medios que se utilizan (útiles de diagnóstico, gestión de piezas de
  • recambio, telemantenimiento, sistemas de gestión del mantenimiento asistidos por ordenador, etc.);
  • Las maneras de organizarse que eligen (mantenimiento subcontratado o interno, pudiendo este último ser a su vez especializado, compartido con producción o automantenimiento).

Si bien, el mantenimiento se considera fundamental dentro de las empresas, los riesgos que el mismo conlleva son rara vez considerados. No obstante, la lista de estos resulta considerable, entre ellos:

  • Caídas de objetos por manipulación.
  • Proyección de fragmentos o partículas.
  • Incendios y/o explosiones.
  • Riesgo eléctrico.
  • Exposición a agentes químicos por inhalación y/o ingestión.
  • Exposición a agentes biológicos (por ejemplo, hepatitis A y B, Legionella pneumophila, mohos y hongos, etc.).
  • Caídas a distinto nivel desde escalera manual por incorrecta utilización, mal estado de la misma, etc.
  • Caídas al mismo nivel por suelos resbaladizos u obstáculos en zonas de paso (cables, material, herramientas varias, etc.).
  • Choques contra objetos inmóviles (mobiliario, máquinas, etc.).
  • Cortes y/o pinchazos por herramientas (destornilladores, sierras,
  • etc.).
  • Disconfort ambiental por inadecuadas condiciones medioambientales.
  • Exposición al ruido y a las vibraciones.
  • Trastornos musculoesqueléticos.
  • Exposición a fibras (por ejemplo, al amianto, en instalaciones o edificios antiguos, o a la fibra de vidrio).
  • Intoxicación o asfixia en espacios confinados.
  • Exposición a radiaciones.
  • Estrés por presión horaria y una organización del trabajo deficiente, horarios prolongados y/o irregulares o poco compatibles con la vida extralaboral.

Con el objetivo de prevenir los accidentes que se encuentran asociados al mantenimiento, la idea es profundizar en lo que respecta a las características de este tipo de actividades, ya que las mismas inciden en el surgimiento de los mismos, para de esta manera proporcionar los conocimientos básicos que sean necesarios para mejorar de manera eficaz la prevención de los riesgos laborales.

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